La enfermera en un centro de mayores es la profesional de la salud más cercana al residente, responsable de la atención directa, continuada y de la implementación del plan de cuidados. Es los ojos y las manos del equipo médico en el día a día, con un rol fundamental en la detección precoz de problemas, la administración segura de tratamientos y la educación para la salud. Su empatía y capacidad de observación son clave para garantizar el bienestar y la dignidad de cada persona.

Los objetivos de la enfermera se centran en la ejecución y seguimiento de los cuidados, y en la promoción de la autonomía:
- Administración Segura de Medicación: Asegurar que cada residente reciba su medicación de forma correcta (dosis, vía, horario) y supervisar los posibles efectos adversos, informando al médico de cualquier incidencia.
- Implementación de Planes de Cuidados de Enfermería: Desarrollar y ejecutar planes individualizados para la prevención de úlceras por presión, caídas, deshidratación, incontinencia y otras complicaciones frecuentes.
- Monitorización y Detección Precoz: Controlar y registrar constantes vitales (tensión arterial, temperatura, pulso, saturación de oxígeno), observar cambios en el estado físico o mental de los residentes e identificar signos de alarma que requieran intervención médica.
- Realización de Procedimientos Asistenciales: Llevar a cabo curas de heridas, gestión de ostomías, administración de sondajes, extracciones de muestras, técnicas de higiene especializadas, etc.
- Promoción de la Autonomía y Educación para la Salud: Fomentar la participación del residente en sus propios cuidados, proporcionar información sobre hábitos saludables, manejo de enfermedades crónicas y empoderar a residentes y familias en el autocuidado.
- Registro y Documentación Rigurosa: Mantener registros claros y precisos de todos los cuidados administrados, las observaciones realizadas y la evolución de los residentes.
Las actividades de la enfermera son eminentemente prácticas y de contacto directo:
- Rondas de Atención y Observación: Realizar visitas periódicas a los residentes para valorar su estado general, detectar necesidades y posibles problemas de salud.
- Preparación y Administración de Medicación: Organizar la medicación de cada residente y administrarla en los horarios establecidos, asegurando que se tome correctamente.
- Control de Parámetros Vitales y Glucemias: Medir y registrar la presión arterial, frecuencia cardíaca, respiratoria, temperatura y niveles de glucosa en sangre según pautas.
- Curación de Heridas y Úlceras: Realizar limpiezas, desbridamientos y aplicar los apósitos adecuados para la cicatrización.
- Asistencia en Higiene y Confort: Colaborar en la higiene personal de residentes con limitaciones, asegurando su comodidad y previniendo problemas dermatológicos.
- Manejo de Equipos Médicos: Utilizar y mantener equipos como sondas, vías intravenosas, dispositivos de oxígeno, etc.
- Comunicación con Familias: Informar a los familiares sobre el estado de salud del residente y resolver dudas, siempre bajo la supervisión del médico en aspectos diagnósticos y terapéuticos.
- Participación en Sesiones de Equipo: Aportar información relevante sobre la evolución de los residentes al resto del equipo multidisciplinar.
- Formación y Actualización: Asistir a cursos y talleres para mejorar sus habilidades y conocimientos en geriatría.